¡Buenas tardes
soñadores! ¿Qué tal van estos meses de verano? Perdonad por el retraso que
llevamos en estos meses en el blog, pero este año ha sido duro y no ha dejado
tiempo para nada. A partir de ahora, prometemos ir al día con las entradas 😊
Para recompensaros por el tiempo de
espera, os traigo la primera reseña del blog. Y lo vamos a inaugurar por todo
lo alto con un libro de Terry Pratchett, uno de mis escritores favoritos y un
maestro de la fantasía y del humor. Y como además el feminismo es un tema de
total actualidad vamos a empezar con el primer libro que leí de este buen
hombre: ‘Ritos iguales’.
En primer lugar, os dejo una sinopsis del libro a continuación:
En primer lugar, os dejo una sinopsis del libro a continuación:
‘Todo comienza cuando un mago llega a
un pueblo perdido de las Montañas del Carnero para designar a su sucesor. El
elegido es un recién nacido, que cómo mandan los cánones del Mundodisco es el
octavo hijo de un octavo hijo. El mago debe entregarle su cayado al niño, ya
que su hora se aproxima. Tal vez por ello no repara en que el bebé es en realidad
una niña hasta que es demasiado tarde. La niña, llamada Eskarina, es instruida
por la bruja local Yaya Ceravieja que cree firmemente que la magia de magos y
la magia de brujas es completamente diferente. Cuando el poder oculto en Esk
comienza a manifestarse no les queda otro remedio que buscar la Universidad
Invisible, la principal escuela de magos del Mundodisco. Nunca antes ha
existido una mujer mago, pero Esk deberá serlo, aunque para ello deba superar
la oposición de los magos, porque sólo de ese modo podrá encauzar un poder tan
inmenso que amenaza la supervivencia del propio Mundodisco.’
Esta novela es la tercera ambientada en el Mundodisco (un mundo plano situado sobre la espalda de cuatro elefantes que a su vez descansan sobre el caparazón de la tortuga Gran A’Tuin) y la que inaugura la saga de las brujas. El argumento de la historia arranca con fuerza desde el comienzo de la misma: Esk, una niña recién nacida de un pueblo perdido del Disco, obtiene los poderes de un mago moribundo, rompiendo contra todo pronóstico con la tradición de este gremio. Esta acción marcará el eje central de la narración, cuyo desarrollo se centrará en la vida y aprendizaje de la joven Esk. Además, hay una trama subyacente dentro de la principal (la cual no desvelaré para aquellos que quieran disfrutar de la novela). La narración es ágil y cuenta con un lenguaje humorístico y sarcástico que provoca auténticos momentos de risa para el lector. No en vano, lo que se pretende es hacer una crítica de las novelas de fantasía y de la sociedad; eso sí, esto no quita valor al argumento, que se va desarrollando con soltura en todo momento como en cualquier novela de fantasía.
Esta novela es la tercera ambientada en el Mundodisco (un mundo plano situado sobre la espalda de cuatro elefantes que a su vez descansan sobre el caparazón de la tortuga Gran A’Tuin) y la que inaugura la saga de las brujas. El argumento de la historia arranca con fuerza desde el comienzo de la misma: Esk, una niña recién nacida de un pueblo perdido del Disco, obtiene los poderes de un mago moribundo, rompiendo contra todo pronóstico con la tradición de este gremio. Esta acción marcará el eje central de la narración, cuyo desarrollo se centrará en la vida y aprendizaje de la joven Esk. Además, hay una trama subyacente dentro de la principal (la cual no desvelaré para aquellos que quieran disfrutar de la novela). La narración es ágil y cuenta con un lenguaje humorístico y sarcástico que provoca auténticos momentos de risa para el lector. No en vano, lo que se pretende es hacer una crítica de las novelas de fantasía y de la sociedad; eso sí, esto no quita valor al argumento, que se va desarrollando con soltura en todo momento como en cualquier novela de fantasía.
Muy importantes son los personajes. ¡Qué decir de ellos!
Todos representan una serie de particularidades propias de los personajes de
libros de fantasía: la joven protagonista, ingenua ante el mundo; el tutor (en
este caso tutora) mágico que guía a la joven hasta su destino final; una serie
de magos que no creen en la valía de la joven pero que acaban siendo convencidos
por sus actos… Sin embargo, sobre esta base tan típica, todos ellos cuentan con
características propias para destacar dentro de la narración y no existir solo
como meros personajes estereotipados. Por un lado, Esk, la protagonista y aprendiz
de mago (y de bruja, como veréis😉) sobre la que gira toda la trama, es una niña inteligente y valiente que
a pesar de su corta edad sabe valerse por sí misma; no es una damisela en
apuros, sino una joven independiente que, a pesar de contar con los miedos y comportamientos
típicos propios de una niña, sale adelante gracias a su valor y sobre todo, a
su ingenio. Y por otro, está la gran protagonista del libro (sí, ya sé que he
dicho que era Esk, pero cuando lo leáis me comprenderéis): Yaya Ceravieja. Yaya
Ceravieja aparece en un primer momento como una figura secundaria, como una
partera y curandera que vive en la región, una bruja; pero pronto vemos que se
va a convertir en la auténtica protagonista de la obra y es que Pratchett
consigue que este personaje reine sobre los demás sin ninguna discusión. Yaya
Ceravieja, una bruja en toda regla, se convierte en la mentora en cuestiones
mágicas y de la vida de Esk y será la que le ayude a llegar a la Universidad
Invisible cuando ya no pueda ayudarla a controlar sus poderes (hablaré de esto
más adelante, ya que la magia de las brujas y la magia de los magos es muy
distinta). Frente a estos dos personajes femeninos aparecen personajes
masculinos secundarios que actúan a veces de aliados y otras de enemigos pero
que sobre todo muestran un carácter de superioridad frente a las mujeres que el
autor se encarga de plasmar de un modo cómico y burlesco.
Todo esto nos lleva a hablar de las diferencias de género que
existen en este mundo y más que nada, el caso concreto de la magia: hay brujas
y hay magos. Las mujeres pueden ser brujas y los hombres, magos. Pero un hombre
no puede ser brujo ni una mujer maga. O al menos en teoría es así. Y estas
distinciones son defendidas tanto por unos como por otros, subrayando un
machismo intrínseco en ambos grupos, que intentan diferenciarse constantemente
del otro (las brujas tienen mala opinión de los magos como se ve en Yaya
Ceravieja y los magos de las brujas, como veremos ya desde el comienzo del
libro). Además, la magia que utilizan ambos grupos se diferencia claramente:
las brujas enseñan sus conocimientos de entre ellas, entre maestra y aprendiz,
un medio muy cerrado de aprendizaje; además, son muy pragmáticas y utilizan la
magia lo menos posible. Por otro lado, los magos estudian en la universidad,
una institución elitista en la que se acepta a todo muchacho que tenga
aptitudes mágicas; estudian la magia a través de libros, además de usarla muy a
menudo. Debido a esto, Yaya Ceravieja no puede enseñar magia a Esk, o al menos
no magia de ‘magos’. Así pues, en el libro hay una constante crítica a los
roles de género y a las características que se les presuponen a hombres y
mujeres, sobre todo a través de la pequeña Esk, que continuamente aparece
confusa y frustrada ante estas ‘reglas’ que solo los adultos parecen entender.
¿Qué esperar de este libro? Dos cosas. La primera, es que
podrás ver una crítica ácida y muy divertida de un tema tan actual como es la
crítica a los roles de género. El autor trata el tema de tal manera que, seas
hombre o mujer, vas a reírte viendo actitudes o comportamientos que a veces se
contradicen entre sí o que simplemente, no tienen razón de ser. Lo segundo que tienes
que esperar es la risa. Vas a reírte y te vas a divertir porque, por encima de
todo, Pratchett pretende que el lector disfrute de la historia. Y quizás esto
sea lo más importante siempre que lees un libro.



